SandiApp
PruébaloCómo funcionaPreciosPara quiénTestimoniosFAQBiblioteca
Acceso profesionalCrear cuenta gratis
Expositor de tebeos con portadas ilustradas de colores
Artículo
6 min de lectura

Historias sociales: cómo escribirlas

Imagen: Mitch Rosen / StockSnap · CC0

← Volver al blog

Respuesta rápida

Una historia social es un texto breve que describe una situación concreta desde el punto de vista de la persona, para que sepa qué va a pasar y qué se espera. Su valor está en describir, no en mandar: la proporción habitual es de varias frases descriptivas por cada una que indica una conducta. Una historia social llena de instrucciones es un cartel de normas, y funciona como funcionan los carteles de normas.

Qué es una historia social, cómo se escribe paso a paso, cuántas frases descriptivas por cada directiva y los errores que la convierten en una lista de normas.

SandiApp TeamEquipo editorial de SandiAppActualizado 30 de septiembre de 2026
Revisado: 30 de septiembre de 2026Revisor: SandiApp Team

Una historia social es un texto breve que describe una situación concreta desde el punto de vista de la persona que va a vivirla: qué va a pasar, quién va a estar, qué suele sentir la gente ahí y qué puede hacer ella.

Se usa sobre todo con niños con autismo, aunque el mecanismo vale para cualquiera que se enfrente a una situación poco predecible. Y como pasa con las agendas visuales, la mayoría de las que no funcionan fallan por lo mismo: se han escrito como una lista de normas.

La proporción que lo cambia todo

En una historia social hay varios tipos de frase. Los importantes son estos:

  • Descriptivas: cuentan qué ocurre, sin valorar. En el comedor comemos todos juntos.
  • De perspectiva: cuentan qué siente o piensa la gente. A veces hay ruido y algunos niños se agobian.
  • Directivas: dicen qué puede hacer la persona. Puedo taparme los oídos si el ruido me molesta.

La regla práctica es que las directivas sean pocas y vayan muy repartidas: varias frases descriptivas o de perspectiva por cada una que indique una conducta.

No es un capricho de estilo. Una historia con muchas directivas se lee como una lista de lo que hay que hacer, la persona la vive como una regañina anticipada y deja de escucharla. Una historia mayoritariamente descriptiva se lee como información, que es exactamente lo que necesita quien no sabe qué va a pasar.

Cómo se escribe, paso a paso

1. Elige una situación concreta

El comedor. El autobús. La consulta del dentista. El primer día en el centro nuevo.

Una historia que quiere abarcar "portarse bien en el colegio" no describe nada, porque no hay una secuencia concreta que contar.

2. Averigua qué es lo que falla de verdad

Este es el paso que más se salta y el que más determina el resultado. Antes de escribir, observa: ¿qué parte concreta de la situación es la que se tuerce?

Muchas veces no es la que parece. El problema del comedor puede no ser comer, sino el ruido de la entrada. El del autobús puede no ser el viaje, sino no saber cuándo hay que bajarse.

Una historia que describe la parte equivocada no sirve por muy bien escrita que esté.

3. Escribe en primera persona y en positivo

  • Primera persona: voy al comedor, no Juan va al comedor.
  • Su vocabulario, no el del adulto.
  • En positivo: camino por el pasillo funciona mejor que no corro por el pasillo, porque describe lo que sí hay que hacer.
  • Sin absolutos. Normalmente, casi siempre, a veces. Si la historia dice el autobús llega a las ocho y un día llega tarde, la historia deja de ser fiable, y su valor era precisamente ese.

4. Añade el apoyo visual

Una imagen por frase o por idea, no de adorno. Los pictogramas funcionan bien porque son consistentes: el mismo dibujo para el mismo concepto en todos los materiales de esa persona.

Los que más aparecen en historias sociales salen de acciones y verbos, lugares y transporte, emociones y palabras y comunicación.

Para una situación real hacen falta pocos y muy concretos, así que compensa tener el pliego de la categoría a mano en lugar de buscarlos de uno en uno.

5. Léela antes, en calma, varias veces

Una historia social se lee antes de la situación y en un momento tranquilo. Puedes leerla unos días antes y volver a ella poco antes de que ocurra.

Leerla justo cuando la persona ya está desbordada la convierte en un reproche, y a partir de ahí el texto queda asociado al mal rato.

6. Revísala con lo que pase

Si tras varias veces la situación sigue igual, casi siempre es que la historia describe la parte que no era. Vuelve a observar y reescribe. No es un fracaso del método: es información sobre dónde estaba el problema.

Un ejemplo corto

Ir al dentista

Mañana voy al dentista. El dentista es un médico que mira los dientes.

En la sala de espera hay sillas y revistas. A veces hay que esperar un rato. Puedo llevar mi libro para ese rato.

El dentista lleva una bata y guantes. Me pedirá que abra la boca. Usa una luz que ilumina mucho y un espejo pequeño.

A algunas personas el ruido del aparato les molesta. Si a mí me molesta, puedo levantar la mano y el dentista para.

Cuando termine, volvemos a casa.

Fíjate en el reparto: casi todo describe, una sola frase dice qué puede hacer, y hay una de perspectiva que normaliza la incomodidad en lugar de negarla.

Errores frecuentes

  • Todo directivas. Es la número uno. Tengo que estar sentado. No puedo gritar. Debo esperar mi turno. Eso es un cartel de normas.
  • Escrita después del conflicto y leída como consecuencia. Convierte la herramienta en un castigo.
  • Demasiado larga. Media docena de frases suele bastar. Una página entera no se lee.
  • Absolutos que la realidad desmiente, y con ellos se cae la confianza en el texto.
  • Prometer lo que no se controla. El dentista no te va a hacer daño es una promesa que igual no se puede cumplir. Si me molesta, puedo levantar la mano sí.
  • Material infantil para un adulto. En una situación de adulto, los dibujos de niños humillan y hacen que se rechace todo el apoyo.
  • Leerla solo una vez. Su valor está en repetirla antes de que ocurra la situación.

Con quién funciona

Con quien necesita saber qué va a pasar y no puede deducirlo del contexto. Eso incluye a muchas personas con autismo, y también a personas con discapacidad intelectual, con demencia en fases iniciales, o simplemente a cualquiera ante una situación nueva y estresante.

Lo que decide no es el diagnóstico, es si la incertidumbre es la parte difícil.

Material para montarlas

En SandiApp puedes descargar pictogramas gratis, sueltos o en pliegos de PDF por categoría listos para recortar. Y si la situación necesita más que un texto, puedes generar una actividad interactiva a partir del objetivo y usarla en sesión.

Si lo que necesitas es anticipar la secuencia del día más que una situación puntual, mira agenda visual: para qué sirve y cómo montarla bien.

Prueba guiada

Empieza con SandiApp y genera materiales en minutos

Crea recursos personalizados para logopedia, educación y apoyo terapéutico con un flujo de trabajo más rápido.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Qué es una historia social?

Un texto breve que describe una situación concreta desde el punto de vista de la persona, para reducir la incertidumbre. No es una lista de normas.

¿Cuántas frases directivas puede tener?

Pocas y repartidas: varias descriptivas o de perspectiva por cada una que diga qué hacer. Si se lee como instrucciones, ha dejado de funcionar.

¿Sirven con adultos?

Sí, siempre que el tono y las imágenes sean de adulto. Material infantil en una situación de adulto hace que se rechace el apoyo.

¿Cuándo se lee?

Antes, en calma y varias veces. Leerla durante el conflicto la convierte en un reproche.


Este artículo es material de apoyo para profesionales y familias y no sustituye la valoración de un profesional.